
Desde hace más de cuatro generaciones, el apellido de Moraza está unido intensamente al mundo de la viña y del vino de Rioja. Es con esta tradción viticultora, con la que aprendimos a amar y cuidar, con el mejor entusiasmo, las tierras y las vides.
En los primeros años de la década de los ochenta, comenzamos a embotellar nuestros primeros caldos, iniciando así, la comercialización. Este cambio fue producto de nuestro interés por elaborar un vino propio, dada la gran calidad, que ofrecían nuestras uvas.
En la actualidad, comercializamos vino jóvenes, crianzas y reservas, todos con un marcado carácter de tradición, debido al sistema artesanal de maceración carbónica, que empleamos para su elaboración. Por este motivo, nuestros vinos de crianza y reserva tienen un estilo muy personal y fácilmente diferenciable.
Contamos, actualmente, con 20 hectáreas de viñedos propios, que son las que surten de uva a nuestra bodega, alcanzando una producción anual de unas 135.000 botellas. El año climático tiene mucho que decir en el apartado de producción y calidad.
Las variedades de uva que cultivamos personalmente, en nuestras viñas de la Sonsierra son:
Nuestras viñas se sitúan en el margen izquierdo del Ebro y a los pies de las Sierras de Cantabria y Toloño, la zona denominada de La Sonsierra, lindante con la Rioja-Alavesa. Su suelo, de composición arcillo-calcárea, está dispuesta en terrazas, con inclinación Sur, hacia el Río Ebro.
Es peculiar, en la Sonsierra, el fresco viento del Norte que, proveniente del cantábrico, sopla en las tardes de Julio y Agosto, lo cual, unido a esa orientación Sur de los terrenos, favorece la óptima maduración de las uvas, dando como resultado unas características diferenciadas a las uvas de esta zona.