La cocina es típicamente riojana; patatas a la riojana, chuletillas al sarmiento, bacalao a la riojana, sopas de ajo, asadurilla, patorrillo,... platos que tienen un sabor especial si son degustados junto con algún rico caldo de esta tierra, en una de las bodegas tradicionales excavadas en la roca, aunque también se pueden saborear en los establecimientos hosteleros de nuestra localidad.

La agricultura de la Comarca tuvo distintas dedicaciones en el pasado. Poco a poco, el Secano y el resto de cultivos se han ido reduciendo, hasta dejar paso al viñedo, prácticamente como monocultivo. Las laborales anuales se inician con la poda en los meses de Invierno. Ya con vegetación (Mayo o Junio) se procede al desniete y espergura, comenzando algunos tratamientos de la vid. Al final del Verano se despunta y se hacen "calles" que facilitan la vendimia.
Poco antes de "El Pilar" se rasean lagos, se limpian tinos y cubas y aún se prepara la tufera, justo unos días antes de empezar la vendimia. Llenado el lago, se inicia la fermentación, tras lo cual se abre el envase. Manualmente se dará vuelta a la "pasta" y de ahí, una vez pisada, se llevará a la prensa. Después, el vino reposa en la bodega hasta los momentos de trasiega, filtrado y preparación para la crianza o para la venta. Esta es la elaboración tradicional del vino, que poco ha variado desde hace decenios.
La Sonsierra es una comarca privilegiada para la producción de vinos tintos de calidad, muy apreciados en su juventud y con grandes aptitudes para la crianza. El medio natural ofrece unas condiciones para el cultivo de la variedad más noble y representativa del Rioja y el Tempranillo, siendo las variedades tradicionales de la Sonsierra y, además de éstas, la garnacha y la viura. La mezcla de estas tres variedades, con la tradición en el hacer y las nuevas técnicas son una sabia combinación, muy utilizada en la Sonsierra. En esto se basa el éxito de sus vinos.
Para conocer esta localidad hay que contar con el tiempo suficiente para disfrutar del patrimonio y la historia, aprender de los quehaceres, adquirir productos y almacenar recuerdos.
Hay que observar y cansarse un poco para después reposar a la puerta de una bodega o en el bar del lugar. Más tarde, hablará sabiendo de vino, presumirá de marcas y de bodegas, citará a viñadores amigos, que los habrá hecho andando los caminos de la Sonsierra.
Para conocer más de cerca las bodegas más representativas de la localidad y sus excelentes vinos ver el apartado de "Empresas".