



Paseo por el recorrido de los disciplinantes
Siguiendo el recorrido que realizan las procesiones de los "Picaos" en el Jueves Santo, podemos disfrutar de los edificios más representativos de la arquitectura civil de la localidad y del entorno del Castillo de San Vicente.
Partimos desde la remodelada Plaza Mayor con su característica fuente, en la que encontramos antiguas casas con blasones en su fachada y el edificio de la Casa Consistorial construido sobre los soportales de piedra. Continuamos a través de la Calle Mayor la cual contiene interesantes muestras de la arquitectura civil de la localidad, entre las que se encuentra una casa con escudo en esquinazo y el palacio de los Davalillo entre otras.
Transcurridos unos metros giraremos hacia la derecha para acceder a la calle Carnicerías en la que encontramos antiguas casa de piedra de silleria blasonadas. Siguiendo por esta calle bordearemos la muralla inferior del castillo-fortaleza, y llegaremos a una de las entradas conocida como Puerta de la Primicia. Una vez allí, a través del camino de los disciplinantes, accederemos al conjunto arquitectónico del Castillo-Fortaleza compuesto por la Ermita de San Juan (sede de la Cofradía de la Santa Vera Cruz), la Iglesia Parroquial de Santa María la Mayor (con su momumental retablo), la Torre del Reloj (rehabilitada y convertida en Museo de Relojes Monumentales) y la Torre del Homenaje.
Desde allí podremos disfrutar en un día claro de las impresionantes vistas, del contraste del puente medieval con el puente moderno, de la panorámica de las localidades limítrofes, e incluso de la vista de las cumbres de la Sierra de la Demanda.
Podemos salir del recinto por la puerta existente en la muralla ubicada en el lateral de la Iglesia o por el camino que llevaba al Arco Salas, accediendo a la calle Zumalacarregui y desde allí nuevamente a la Plaza Mayor.